jueves, 31 de octubre de 2013

¡Feliz Halloween!

Brujas por aquí, brujas por acá. Brujas Brujas Brujas UAJAJAJAJJAA
LOOOL. xD
Hoy es el día de Brujas, ya comienza a olerse en el ambiente el Halloween. ¿Ya salieron a pedir calaverita? Yo saldré mañana =D
Les quería compartir un pequeño relato sorpresa que escribí, es un Disney Crossover: El collar de las brujas.  Disfruten

¿Mi nombre? Soy Taffyta. Tengo ocho años... o solía tenerlos en aquel entonces. Tengo dos hermanos, Rapunzel que acaba de cumplir dieciocho años y Lewis, quién en ese entonces tenía doce.
En mi familia, el Halloween es una celebración que festejamos mucho, de no ser por la navidad sería la festividad más importante para nosotros. Todos los años hacemos una pijamada y contamos historia de terror, incluso es famosa en otras familias. La llaman: La pijamada Robinson.   
Ese año sería en mi casa, que habíamos comprado hace dos meses, todos mis primos, tíos, abuelos y amigos vendrían.
Yo estaba en mi cuarto, más emocionada que nunca.
-         Taffyta- me llamó Rapunzel
-         ¿Qué sucede, hermana?
-         ¿Podrías ir a la tienda de aquí junto por soda?
-         Claro
Salí decidida, me encantaba ese tipo de misiones. Amaba sentirme grande.
Compré las sodas y regresé a casa, por el camino encontré un bonito collar dorado, lo tomé y me lo puse.
Me puse mi disfraz de corredora, era muy lindo.
Lewis llegó con su disfraz de científico.
-         ¿Y? ¿Qué tal mi disfraz?- me dijo
-         Es el mismo de todos los años.
-         Pero es genial
Dos horas después, alguien tocó el timbre.
-         ¡Elsa!- grité y le di un abrazo a mi prima.
Venía acompañada de mi abuela y mi abuelo. Mi abuela traía sus “galleta- araña” y mi abuelo se había pintado en lugar de una carita feliz, un fantasma.
Me abrazaron y dijeron que mi disfraz era lindo, Elsa venía disfrazada de bruja, al igual que mi abuela. Mi abuelo estaba disfrazado de calabaza.
Mis abuelos se fueron a saludar  a mis padres.
Elsa y yo nos fuimos al cuarto de tele para comer botana y hablar, Elsa tenía 21 años. Al rato, llegó Vanellope de nueve años y su hermano Wilbur de trece años.
A las dos horas ya habían llegado todos, nos pusimos a contar historias de terror. Luego cenamos pizza. Después las chicas nos maquillamos con los ojos cerrados.
Luego fue el concurso de disfraces, Vanellope ganó con su disfraz de Drácula.
Después nos pusimos pijama e hicimos una guerra de almohadas, a las doce de la noche todos nos fuimos ya a dormir. Elsa, Vanellope y yo dormimos en mi cuarto.

Mi hermano Lewis dormía tranquilamente hasta que se despertó a las tres de la mañana, escuchaba ruidos. Despertó a Rapunzel y a Wilbur
-         ¡Rapunzel! ¡Wilbur!
-         ¿Qué quieres?- dijeron los dos enojados y a coro
-         ¿No escuchan?
-         Es tu estómago, miedoso- contestó Wilbur.
Pero el ruido se hacía cada vez más fuerte.
Los tres se levantaron y salieron a averiguar que sucedía, los ruidos provenían de mi cuarto.
Pegaron su oído en mi puerta, pero no era la puerta rosa de siempre, ahora era de color negro.
Escuchaban palabras en un idioma desconocido, sólo reconocieron una: Demonio.
Salieron corriendo al cuarto de mis padres, como era de esperar no les creyeron.
-         Lo esperaba de Wilbur y de Lewis, pero de ti Rapunzel, no. Me has decepcionado- dijo mi madre.
Los tres salieron decepcionados y asustados, Wilbur se armó de valor y decidió abrir la puerta.
Tan sólo vieron a una bruja de cabellos rizados y negros, de ojos azules en su escoba saliendo por mi ventana con aquel collar en su mano.
Se fueron a dormir muy confundidos, al otro día escucharon el grito ensordecedor de Elsa y de Vanellope, Rapunzel entró corriendo a mi cuarto. Elsa lloraba encima... de... Mi cadáver.
Cuándo Elsa despertó, me había encontrado muerta.
Había una nota, Rapunzel con lágrimas en los ojos y un nudo enorme en la garganta  leyó la carta.
Tenía una letra manuscrita delicada.
Familia Robinson:  
Su hija tenía algo muy preciado mío, un collar. Y ustedes otra cosa muy preciada mía, mi casa. Todos los años esta casa tiene un nuevo propietario, y todas las noches de Halloween entro aquí, suelto un collar y el menor de la casa lo agarra. Este año fue el turno de su hija ser el sacrificio en el ritual.
Gothel.

Quemaron la casa, pero al día siguiente apareció intacta. Mi familia dejó de celebrar el Halloween, ahora lo recordaba como un día de desgracia.
Y tú... ¿Estás seguro de que no tienes un collar que no es tuyo?


2 comentarios:

  1. Quemaré todos mis collares dorados .-.

    Eh xD

    Waaaa me encantó Dieguin *u* ¡Muy bueno el mini relato x3! Muy Halloweenezco(?) Chi, que chi...Me gustó :D!

    Feliz Halloween :3

    XOXO y más XOXO

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  2. Precioso relato,

    Espero que disfrutes hoy celebrando Halloween.

    Esperando con calma el 3º capítulo de Disney University.

    PD: Ha salido un nuevo diseño esta vez de una profesora Úrsula.

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